Tomo 1 – Día 4: El cuerpo del Espíritu Santo es la iglesia
DÍA 4:
EL CUERPO DEL ESPÍRITU SANTO ES LA IGLESIA
1. Lee la siguiente cita bíblica:
1 Co 12, 13
26Hemos sido bautizados en el único Espíritu para que formáramos un solo cuerpo, ya fuéramos judíos o griegos, esclavos o libres. Y todos hemos bebido del único Espíritu.
2. Medita y responde:
• El cuerpo de Cristo tiene vida por el Espíritu Santo
En el lenguaje popular, algunos católicos hablan de la Iglesia para referirse al templo donde nos reunimos para realizar las reuniones litúrgicas -como la celebración del santo sacrificio de la misa, los bautizos y demás sacramentos-. Esto es algo equivocado, ya que el lugar donde se reúne el pueblo de Dios se llama templo, y la Iglesia es la reunión o congregación de los bautizados, quienes rinden culto de alabanza y adoración al Señor nuestro Dios.
La Iglesia no depende de un templo. La historia de muchas ciudades han estado marcadas por hechos inmemorables como lo fueron los terremotos e incendios, lo que llevó a que muchas catedrales y templos fueran destruidas; en estos episodios se ha destruido el templo pero no la Iglesia, ya que ésta la conformamos todos los bautizados, quienes ocupamos un lugar importante y fundamental en el cuerpo de Cristo. Pablo nos dice que “por medio del Bautismo hemos recibido un mismo Espíritu y que éste nos lleva a formar un mismo cuerpo”.
Cuando asistimos a un sepelio encontramos un cuerpo sin vida, lo que da vida es el espíritu que ha salido de él a la hora de su muerte. La Palabra nos enseña que todos somos un cuerpo -la Iglesia-, y que tenemos vida por el Espíritu Santo que está en ella. Todos hemos sido consagrados a Dios por medio del Espíritu que recibimos en los sacramentos, especialmente el bautismo; esto hace de nosotros una célula más dentro de este gran cuerpo. Así como fisiológicamente cada célula contiene el código genético de la persona, nosotros recibimos el código genético de Cristo por medio del bautismo, a través del Espíritu Santo que nos sella para Dios.
¿Te sientes parte del cuerpo de Cristo? ¿Cómo puedes aportar a él?
• El cuerpo es formado por muchos órganos
Rom 12,4-6
4Miren cuántas partes tiene nuestro cuerpo, y es uno, aunque las distintas partes no desempeñan la misma función. 5Así también nosotros formamos un solo cuerpo en Cristo. Dependemos unos de otros 6y tenemos capacidades diferentes según el don que hemos recibido.
La Iglesia es el cuerpo místico de Cristo. Así como nuestro cuerpo físico está conformado por diferentes órganos, cada uno con funciones específicas, la Iglesia está conformada por muchas partes y tiene al Espíritu Santo como el motor que la dirige.
Dios ha llamado a los bautizados a pertenecer a los diferentes órganos de la Iglesia, lo cual depende de las capacidades recibidas y del don de Dios en nosotros. Por ejemplo: Algunos fueron llamados a consagrar su alma al servicio de Dios a través de una opción como el sacerdocio o la vida religiosa; otros han sido llamados a construir la Iglesia desde la vocación de ser formadores de familias cristianas.
No todos desempeñan la misma función: algunos fueron llamados a seguir a Jesús a través de la educación, oración contemplativa, predicación de la Palabra, el cuidado de los hermanos en clínicas y hospitales, entre otros. Es hermoso ver la multiforme riqueza que Dios tiene en su santa Iglesia, la variedad de carismas de vida, todos con el mismo objetivo: ser imagen de Cristo frente al mundo. Una de las cosas más importantes que debemos tener presente es que todos los miembros del cuerpo de la Iglesia nos necesitamos unos a otros, el cuerpo no puede estar en conflicto y pensar que no necesita de alguno de sus órganos, por eso Pablo dice claramente: “Si un miembro sufre, todos sufren con él; y si un miembro recibe honores, todos se alegran con él” (1 Cor 12,26).
Lo anterior nos debe llevar a reflexionar sobre el lugar que ocupamos en la Iglesia y sobre la necesidad de amar y respetar a los demás miembros del cuerpo de Cristo, no podemos atacarnos ni descalificarnos, pues hariamos daño al propio cuerpo. Si bien existen diversas formas de acercarnos al Señor, y no todas se asemejan a la nuestra, no estamos para hablar o señalar a otros movimientos, porque todos somos valiosos y estamos aquí para cumplir una misión.
1 Cor 12,14-20
14Un solo miembro no basta para formar un cuerpo, sino que hacen falta muchos. 15Supongan que diga el pie: “No soy mano, y por lo tanto yo no soy del cuerpo. No por eso deja de ser parte del cuerpo. 16O también que la oreja diga: “Ya que no soy ojo, no soy del cuerpo. Tampoco por eso deja de ser parte del cuerpo. 17Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿cómo podríamos oír? Y si todo el cuerpo fuera oído, ¿cómo podríamos oler? 18Dios ha dispuesto los diversos miembros colocando cada uno en el cuerpo como ha querido. 19Si todos fueran el mismo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? 20Pero hay muchos miembros, y un solo cuerpo.
3. Aplicación práctica:
Realiza una lista de las diferentes espiritualidades y estilos de seguimiento de Jesús dentro de la Iglesia; si es necesario, pregúntale a un líder de tu comunidad o al sacerdote de tu parroquia.
4. Oración:
Padre Santo, en este día quiero pedirte que me ayudes a entender el misterio de tu Iglesia, que es conformada por hombres pero movida por el Espíritu Santo; que es pecadora porque la integramos personas que luchamos contra el pecado, pero es santa porque el Espíritu de Dios se mueve en nuestro corazón, mostrándonos el camino que debemos recorrer y dándonos fortaleza para ser testigos en un mundo lleno de odio y muerte.
Hoy te quiero dar las gracias porque a través del bautismo soy reconocido como miembro de tu Iglesia y ciudadano del cielo (Fil 3,20). Te ruego para que la Iglesia llegue a la unidad, que todos los cristianos del mundo podamos decir en un mismo espíritu las palabras de Jesús en el Evangelio: “Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti. Que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” (Jn 17,21). Nuestros odios e intereses han herido el cuerpo de Cristo, por eso te pido que traigas el milagro de la unidad de todos los cristianos del mundo.
Padre bueno, en el nombre de Jesús oramos por nuestro Papa, nuestros obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y todo el pueblo de Dios, para que la fuerza de tu Santo Espíritu sea derramada sobre nosotros y nos lleve a una conversión más radical y profunda. Que la Iglesia sea luz en medio de la oscuridad. Perdona nuestros pecados y ten misericordia de cada uno de nosotros.
Hoy quiero pedirte, de manera especial, que me ayudes a descubrir mi lugar dentro del cuerpo de Cristo para poner al servicio del Evangelio todos los talentos que me has dado. Ayúdame a amar los diferentes carismas y espiritualidades que hay en la Iglesia, perdóname si en algún momento he hablado en contra de alguno de ellos, juzgando sin conocer. Lléname de sabiduría para defender a la Iglesia con argumentos dados por el Espíritu Santo, pero sobre todo con el lenguaje del amor, para que los no cristianos conozcan a Cristo en su Iglesia. Esta es la voluntad de Jesús cuando dijo: “En esto reconocerán todos que son mis discípulos: en que se aman unos a otros” (Jn 13,35).
Madre santísima, quiero pedir tu intercesión maternal por la unidad de todos los cristianos, ora para que la Palabra de Dios sea conocida en este mundo, para ser testigos del amor de Dios por medio de la Iglesia. Que todos alcancemos la santidad para la Gloria de Dios.
Amén.
“María Mediadora, ruega por nosotros”. Amén.
CITA BÍBLICA PARA MEMORIZAR
1 Co 12, 27
27Ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno en su lugar es parte de él.