Tomo 1 – Día 4: Camina bajo la bendición sobrenatural de Dios
DÍA 4:
CAMINA BAJO LA BENDICIÓN SOBRENATURAL DE DIOS
“Ten presencia de Dios y tendrás vida sobrenatural”
(San Josemaría Escrivá de Balaguer)
En el segundo libro de los Reyes (4, 1-7) se narra la historia de una mujer que recibió ayuda del profeta Eliseo para solventar una gran necesidad económica, dado que su esposo (hombre temeroso de Dios) había muerto recientemente y un acreedor quería llevarse a sus dos hijos como esclavos. Eliseo, al escuchar la necesidad de aquella mujer, no le dio un sermón ni le entregó un monto de dinero, más bien, le sugirió lo siguiente:
“Eliseo le respondió: «¿Qué puedo hacer por ti? Dime, ¿qué tienes en casa?» Ella respondió: «Tu sierva no tiene nada en casa, solo un frasco de aceite para perfume.» Él le dijo: «Anda y pide a todas tus vecinas vasijas de las de importación, que estén vacías, y no te vayas a quedar corta al final. Entra luego y cierra la puerta tras de ti y de tus hijos. Vierte (aceite) en todas las vasijas, poniendo aparte las llenas.» Ella le dejó y cerró la puerta tras de sí y de sus hijos. Ellos le acercaban las vasijas y ella vertía el aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a su hijo: «Tráeme otra vasija» Él le respondió: «Ya no quedan más» Entonces dejó de fluir el aceite. Ella fue a decírselo al hombre de Dios, que dijo: «Ve a vender el aceite y paga a tu acreedor. Así, tú y tu hijo podréis vivir de lo restante.”
2 Reyes 4, 2-7
Al igual que la viuda, la mayoría de nosotros hemos tenido dificultades que, ante los ojos del mundo, son imposibles de resolver; sin embargo, esta historia reitera cuán grande es el poder de Dios para suplir nuestras necesidades. El profeta Eliseo le recordó a dicha mujer lo que es vivir en lo sobrenatural, es decir, no depender de nuestros méritos y recursos personales, sino del aceite que brota por gracia de Dios.
Cuando vives bajo la bendición sobrenatural de Dios no te quedas diciendo: “soy muy pobre”, “no me alcanzan los recursos”, “ese sueño está muy lejano” o “me tocará conformarme”; al contrario, entras en un nuevo momento de vida, donde comprendes que Dios puede obrar poderosamente pero si pones de tu parte, así como lo hizo con aquella viuda. Recuerda: mientras te dedicas a trabajar por lo que anhelas, Dios te prepara un milagro.
Cada semana escuchamos testimonios increíbles de personas que decidieron creerle al Señor y vieron su respuesta. Presta atención a las siguientes historias:
-Una joven no contaba con recursos suficientes para terminar sus estudios universitarios, a pesar de su excelente promedio. Un día, en el grupo de oración, le dijo al Señor: “Padre, ayúdame, sabes que necesito estudiar”. Sorpresivamente, cuando llegó a su casa, recibió un e-mail de una mujer norteamericana, quien le dijo que estaba interesada en apadrinarla, ya que era conocedora de su excelencia académica.
-Una pareja deseaba comprar un apartamento, pero no tenía el historial crediticio para acceder al préstamo del banco. Al principio les negaban todos los créditos, pero nunca se dieron por vencidos. Meses después, terminado un tiempo de oración y ayuno, recibieron la llamada de uno de los bancos con una noticia positiva. Definitivamente, “lo que es imposible para los hombres es posible para Dios” (Lucas 1 8, 27)
-Un hermano en la fe tenía una deuda económica muy amplia, pero le era imposible pagarla. Cierta vez se encontró con la persona a quien le debía el dinero, el cual le exigió un pago inmediato. En ese momento, en actitud humilde y sincera, le pidió un nuevo plazo, y aquel hombre tuvo compasión de él y, de manera sorprendente, le perdonó la deuda, que alcanzaba los cien millones de pesos colombianos.
Entra en lo sobrenatural
Querido hermano, es tiempo de incrementar la fe y vivir en lo sobrenatural. Trabaja, esfuérzate, haz lo que te corresponde, pero reconoce que Dios quiere darte más. ¿Acaso no es tu padre? La Biblia dice que “ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó; lo que Dios preparó para los que lo aman” (1 Corintios 2, 9).
Si crees que Dios puede obrar en tu vida de manera sobrenatural, no dudes tanto ni te desanimes, al contrario, pídele al Señor que te enseñe a ver más allá. Tal vez creciste con limitaciones físicas, económicas o de otra índole, lo cual te hace sentir inseguro e incompetente: si esto es así, dile al Señor: “Jesús, dame visión para comprender que tus propósitos son más grandes que mis limitaciones humanas. Permíteme creer en lo sobrenatural, así como lo experimentaron tus discípulos.
Si no te alcanzan los recursos para emprender un proyecto, dile al Señor: “Padre, tú conoces los deseos de mi corazón; si son de tu agrado, dame los recursos suficientes para materializarlos. Quiero darte la gloria y la honra con cada una de mis acciones. Si mis deseos vienen de ti, dispón cada uno de los medios para que puedan realizarse. Que, como San Pablo, pueda decir día tras día: “Tengo cuanto necesito, y me sobra”
(Filipenses 4, 1 8).
Ahora, en ambiente de oración, preséntale al Señor cada uno de tus proyectos y pídele que te bendiga de manera sobrenatural. Siéntete libre de escribir lo que consideres:
Palabra de fe:
Lee, ora, medita y memoriza las siguientes citas bíblicas:
- “Mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús” (Filipenses 4, 1 9).
- “Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo” (Jeremías 29, 11 ).
Permite que cada Palabra llegue a lo más profundo de tu corazón y te afiance en el camino de lo sobrenatural. ¡Adelante! El Señor quiere que goces de lo extraordinario, conoce cada uno de tus planes y desea sorprenderte.